sábado, 28 de febrero de 2009
Misterio sin resolver
Anoche fue una de esas noches en las que todas estaban lindas. La pregunta es: ¿son ellas o soy yo?
lunes, 2 de febrero de 2009
domingo, 1 de febrero de 2009
Incoherencias incomprensibles
Todo termina. Te sientes extraño. Regresando al mundo real, donde a veces no sientes cabida del todo. El afán, la agitación, la velocidad... todo disminuye y lo agradeces, pero te queda la sensación de que todo sigue siendo en vano, que sólo es un pasatiempo para entretenerse. Igual sólo queda continuar jugando y divirtiéndose, e ingeniárselas para inventarse uno nuevo para hacer más llevadera la existencia. Truffaut lo dijo en La Noche Americana: no somos personas normales, sólo somos felices realmente cuando estamos rodando. Tal vez sea así. Y la página pasa, el camino sigue, sin saber qué se esconde tras la próxima esquina. Todo cambia, no sabes bien si eso que sientes hoy seguirá sintiéndose mañana. Pero está bien. Hay sorpresas por encontrar. No, no estás ahí todavía, pero sé que podrías estarlo pronto. Los caminos se bifurcan, y se alejan, pero así ha de ser.
En medio de esta melancolía me siento extrañamente bien...
domingo, 25 de enero de 2009
Ocupado ando
Sí, en muchas cosas que tengo pendientes, pero para no abandonar del todo el blog, aquí les va una selección de clásicos de hace mucho tiempo. Puede que hacia el final se cambie un poco de época, pero, ah, qué importa... Todas son buenas canciones.
domingo, 18 de enero de 2009
Cosa de locos
Una vez, mientras hacía fila para entrar a cine, la chica que estaba delante conversaba con su amiga, y decía algo impactante, más o menos así:
"Yo soy tan obsesiva con el cine, que a veces, cuando me gusta una película, me la veo dos veces"
¿Verse una película dos veces? Uau. Sí que debe ser obsesiva, ¿no?
"Yo soy tan obsesiva con el cine, que a veces, cuando me gusta una película, me la veo dos veces"
¿Verse una película dos veces? Uau. Sí que debe ser obsesiva, ¿no?
El amor es virus
Pasa casi sin darte cuenta. El día menos pensado, una frase que normalmente no dirías sale de tu boca. No era tuya, era de alguien más. Puedes o no darte cuenta de ello en ese instante. Tal vez sea alguien más que se sorprenda por lo que dijiste. La cuestión es que hubo un pequeñísimo cambio. O tal vez no sea una frase, tal vez es tu color favorito el que empieza a cambiar. Ya no es el morado el que te despierta algunas sensaciones bonitas. Ahora te das cuenta de que es el verde el que llama tu atención. Y caes en cuenta de que no sientes lo mismo por tu ex-color, sino que ahora tienes uno nuevo, después de tanto tiempo. Y sabes cuál fue la razón: el sweater verde que ella tenía y que tanto te gustaba. Sin saber cómo, tu cerebro hizo modificaciones: captabas el sweater con el rabillo de tus ojos, sabías que ella venía, por tanto... bueno, queda ilustrado. O algo que no llamaba tu atención normalmente ahora se te aparece en los periódicos, en las vallas, en la televisión, y procuras entenderlo un poco más, aunque nunca antes había sido de tu interés.
Todo eso puede contagiarse. Probablemente lo haga con casi cualquier persona cercana, pero con algunas, aquellas que tocan un poco más tu vida, el contagio es mayor. O al menos a mí me pasa. Cada una de las mujeres que he querido en mi vida, han dejado alguna huella en mí. Algunas de esas huellas volvieron a desaparecer, otras permanecieron... Así que tal vez no exista un YO propiamente dicho, sino una construcción de fragmentos que los demás nos dejan, que tomamos prestados, o a veces robados, como una colcha de retazos. Y aunque pudiera parecer descorazonador ver que no somos una sola unidad sino pedacitos de otras personas, yo encuentro bonito el hecho de que todas ellas hayan cambiado, aunque sea un poquito, lo que soy.
Somebody, de Depeche Mode (ojalá en su versión de Veruca Salt), lo dice bien:
Someone who'll help me see things
In a different light
All the things I detest
I will almost like
Y sé que suena cursi, pero ellos mismos lo dicen al final de la canción:
Though things like this
Make me sick
In a case like this
I'll get away with it
Y de regalo, la primera "mixtape" que hago usando otro servicio.
Todo eso puede contagiarse. Probablemente lo haga con casi cualquier persona cercana, pero con algunas, aquellas que tocan un poco más tu vida, el contagio es mayor. O al menos a mí me pasa. Cada una de las mujeres que he querido en mi vida, han dejado alguna huella en mí. Algunas de esas huellas volvieron a desaparecer, otras permanecieron... Así que tal vez no exista un YO propiamente dicho, sino una construcción de fragmentos que los demás nos dejan, que tomamos prestados, o a veces robados, como una colcha de retazos. Y aunque pudiera parecer descorazonador ver que no somos una sola unidad sino pedacitos de otras personas, yo encuentro bonito el hecho de que todas ellas hayan cambiado, aunque sea un poquito, lo que soy.
Somebody, de Depeche Mode (ojalá en su versión de Veruca Salt), lo dice bien:
Someone who'll help me see things
In a different light
All the things I detest
I will almost like
Y sé que suena cursi, pero ellos mismos lo dicen al final de la canción:
Though things like this
Make me sick
In a case like this
I'll get away with it
Y de regalo, la primera "mixtape" que hago usando otro servicio.
lunes, 12 de enero de 2009
Un domingo como cualquier otro
Los domingos son días agradables, por decirlo de alguna manera. Solía preferir los sábados, porque me parecían días de actividad. Se descansaba pero haciendo algo, no vagando perezosamente. Aún es así, pero he aprendido también a disfrutar de la quietud y la lasitud de los domingos. Salir a caminar por la ciudad, vacía, tranquila, tratar infructuosamente de perderme en laberintos de concreto, dejar que mi mente nade en sí misma sin tener que mirar cada calle que atravieso... Pareciera como deslizándome a través de las grietas del tiempo: todo en una velocidad inusitadamente más lenta, mientras yo conservo la mía. Se pueden ver detalles que habitualmente no puedes en las casas y los edificios. En medio del trajín y las ocupaciones, no se puede ver el bosque por los árboles, pero un domingo... un domingo todo es diferente. Una pizzería deja salir olores a ajo y salami con claridad, sin que tercien otros aromas entre esos. Los sonidos del viento entre las calles se hacen claros, alejados del bullicio de los pitos y los frenos de los carros. Los buses pasan siempre con asientos libres, cruzar una esquina no es una aventura suicida, y con paciencia, puedes llegar donde quieras. La ciudad es tuya.
Un video más. Una buena canción de Death Cab for Cutie, I Will Possess Your Heart. Como siempre, las letras de Ben Gibbard tocan algo por dentro. Y sus casi cinco minutos de introducción, sin letras, son una maravilla.
Un video más. Una buena canción de Death Cab for Cutie, I Will Possess Your Heart. Como siempre, las letras de Ben Gibbard tocan algo por dentro. Y sus casi cinco minutos de introducción, sin letras, son una maravilla.
Etiquetas:
Como la vida misma,
Mi Música,
Por la ventana del bus
viernes, 9 de enero de 2009
I started something I couldn't finish - The Smiths
Un grupo genial
Y siempre me gustaron las gafas de Morrisey.
Y siempre me gustaron las gafas de Morrisey.
jueves, 8 de enero de 2009
I know it's over - The Smiths
No hay video, pero la canción sola vale la pena.
Para el que lo sabe... Sí que es verdad...
Para el que lo sabe... Sí que es verdad...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
